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Calculadora de interés compuesto

Introduce un importe, un tipo y un número de años para ver en qué lo convierte la capitalización. Añade una aportación periódica para distinguir lo que pones tú de lo que aportan los intereses.

Se trata de una proyección basada en un tipo constante. La rentabilidad real varía, y los resultados pasados no anticipan los futuros.

La inversión
%

El tipo nominal, antes de aplicar la capitalización.

Aportaciones periódicas

Opcional.

Resultado

Completa los campos para ver tu resultado.

Cómo funciona

El interés simple se paga solo sobre el capital inicial. El interés compuesto se paga sobre el saldo, que incluye los intereses ya generados: los propios intereses empiezan a generar intereses. Esa única diferencia explica por qué la curva se dobla hacia arriba en lugar de seguir recta, y por qué a largo plazo el tiempo pesa más que el tipo.

La frecuencia con que se abonan los intereses cambia el resultado, pero menos de lo que se cree. Un 6 % nominal capitalizado mensualmente equivale a un 6,168 % efectivo anual; capitalizado a diario, a un 6,183 %. La capitalización continua, el límite matemático, da un 6,184 %. Casi toda la ventaja se alcanza ya con la mensual. Esta calculadora lo convierte todo primero a tasa anual efectiva, la única base honesta para comparar ofertas.

Las aportaciones periódicas siguen su propio ritmo: se tratan aparte como una anualidad y luego se suman. Una aportación hecha al inicio del periodo gana un periodo extra de intereses, algo que a lo largo de décadas vale bastante más de lo que parece.

Fórmulas utilizadas

Crecimiento compuesto de un capital

A = P × (1 + r ÷ n)^(n × t)

P
capital inicial
r
tipo nominal anual
n
capitalizaciones al año
t
número de años

Con capitalización continua la expresión pasa a ser A = P × e^(r × t).

Valor futuro de aportaciones periódicas

F = C × ((1 + i)^k − 1) ÷ i

C
importe aportado en cada periodo
i
tipo por periodo de aportación
k
número de aportaciones

Multiplica por (1 + i) si las aportaciones se hacen al inicio de cada periodo.

Ejemplos resueltos

10 000 al 6 % durante diez años

Capitalizado mensualmente, la tasa anual efectiva es del 6,168 %. A los diez años el saldo ronda los 18 194.

Con interés simple, el mismo depósito habría generado 6 000. La capitalización añade unos 2 194: son los intereses producidos por los intereses.

Lo mismo, más 200 al mes

Las aportaciones por sí solas suman 24 000 en diez años y crecen hasta unos 32 800.

El saldo final supera los 51 000. Más de un tercio son intereses, y son las aportaciones —no el capital inicial— las que hacen la mayor parte del trabajo.

Supuestos y límites

  • El tipo se mantiene constante durante todo el periodo.
  • Los intereses se reinvierten íntegramente y nunca se retiran.
  • Las aportaciones son de importe fijo y nunca se omiten.
  • No se aplican impuestos, comisiones ni inflación.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la regla del 72?

Un atajo mental: divide 72 entre el tipo de interés para obtener los años aproximados que tarda el capital en duplicarse. Al 6 % da 12 años; el resultado exacto que aparece aquí es de 11 años y 11 meses.

Funciona bien entre el 4 % y el 12 %, y se desvía fuera de ese rango.

¿Capitalizar a diario rinde realmente más que mensualmente?

Apenas. Al 6 %, la capitalización diaria aporta unos 0,015 puntos porcentuales más al año que la mensual: alrededor de 1,50 sobre un saldo de 10 000. Los bancos lo destacan porque suena mejor de lo que pesa.

Lo que de verdad importa es la tasa anual efectiva, y por eso esta calculadora la muestra.

¿Por qué la tasa efectiva supera al tipo que me anunciaron?

El tipo anunciado, o nominal, ignora la capitalización dentro del año. La tasa efectiva la incluye. Un 6 % nominal capitalizado mensualmente rinde en realidad un 6,168 %. Para comparar dos productos, compara tasas efectivas.

¿Se tienen en cuenta los impuestos y la inflación?

No. Las cifras son antes de impuestos y en términos nominales. El impuesto sobre los intereses reduce el saldo, y la inflación reduce lo que el importe final podrá comprar. Para razonar en términos reales, introduce el tipo menos la inflación esperada.

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